Una mujer de 83 años se convirtió en víctima de una estafa telefónica en el barrio Natania 15 de Rivadavia, cuando delincuentes la engañaron haciéndole creer que su hijo se encontraba en grave estado en un hospital. Este hecho, que tuvo lugar el miércoles reciente, no solo le costó a la jubilada una suma considerable de dinero en efectivo, sino también varias pertenencias que entregó con la esperanza de ayudar a su familiar.
Según la denuncia presentada, la octogenaria recibió una llamada en su teléfono fijo de un individuo que se presentó como su hijo. El supuesto familiar le comunicó que estaba internado en una clínica y que necesitaba ser sometido de manera urgente a una operación de vesícula. En medio de la conversación, solicitó dinero para cubrir los gastos médicos, además de pedirle ropa, zapatillas, sábanas y otros efectos personales.
La víctima no puso fin a la comunicación y, en un momento dado, un segundo individuo se unió a la llamada, presentándose como médico y argumentando la necesidad de tranquilizar al supuesto paciente, quien atravesaba un crítico estado de salud. Posteriormente, los estafadores informaron que un mensajero pasaría a recoger las pertenencias solicitadas.
Al salir de su residencia, la mujer se encontró con un hombre de aproximadamente 40 a 45 años que se desplazaba en una motocicleta de 110 cilindradas. Convencida de estar asistiendo a su hijo, le entregó 100.000 pesos en efectivo, así como una campera, un par de zapatillas, un pantalón, un juego de sábanas y toallones.
El engaño fue descubierto cuando otros familiares pudieron comunicarse con el hijo real de la mujer y se corroboró que nunca había estado hospitalizado ni había requerido asistencia. Fue en ese momento que la jubilada tomó conciencia de haber sido víctima de una estafa.
Un antecedente alarmante de esta modalidad delictiva se registró el pasado 10 de junio en Villa Los Lirios, también en Rivadavia, donde una mujer de 72 años recibió una llamada de un individuo que se presentó como secretario del Hospital Privado, informándole que su hijo estaba internado y debía ser operado de urgencia. En esa ocasión, también se presentó un segundo individuo como el propio hijo, solicitando apoyo económico para cubrir los gastos médicos. La jubilada, en su desesperación, reunió 400.000 pesos en efectivo y otros elementos, que entregó a un mensajero que nunca existió.
Ambos incidentes están bajo investigación por parte de las autoridades judiciales, que buscan identificar a los responsables de este tipo de estafas dirigidas principalmente a adultos mayores mediante el uso de falsas emergencias médicas y manipulaciones emocionales para obtener ayuda.
